“Leer o no leer, he ahí el dilema”


Libros y Señora
Libros y Señora

I Dilema:

No leer o qué leer

La imprenta fue inventada por los chinos, en Europa, muchas personas y poblaciones pretendieron ser parte de este arte; aunque las opiniones apuntan a que fue el alemán Johannes Gutenberg por las ideas que tenía quien la descubrió, una excelente idea para un momento de ocio. En la Edad Media se utilizaba la imprenta para publicar folletos publicitarios o políticos, etiquetas, y trabajos de pocas hojas, un duro trabajo de artesanía, capitalizado muy bien por la iglesia, que hizo de la imprenta, su mejor herramienta para consolidar su poderío, con la distribución de la biblia a gran escala.

No siempre se ha leído igual ni lo mismo, lo que antes en Europa atrajo el interés y la atracción de los lectores, no es el mismo que atrajo a los lectores del mundo occidental de los siglos XVIII y XIX. El siglo XX, sobre todo desde su segunda mitad, se vio envuelto en cambios muy profundos debido al surgimiento y afianzamiento de las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información.

Los medios escritos son una gran herramienta para consolidar ideas esparcidas y que están ambiguas entre la población, discurso muy bien aprehendido por la política, “Nada de lo que se puede aprender por medio de la enseñanza merece la pena ser aprendido”, este tal vez puede ser sólo un punto de vista, equivocado, pero muchas veces cierto, el nivel educativo en México es precario y por lo tanto el hábito de la lectura, los profesores no tienen los conocimientos suficientes para impartir enseñanza, las escuelas carecen de mobiliario y material didáctico, el sindicato es un delincuente de cuello blanco, desaparecen los fondos cada sexenio, y el cuento de siempre, si México es comparado con otros países, los datos son escalofriantes y sobre todo con los Asiáticos, Japón Tiene el primer lugar mundial con 91% de la población que han desarrollado el hábito de la lectura, en segundo lugar está Alemania con un 67%, seguido muy de cerca por los Estados Unidos con un 65%, mientras que en México se calcula que únicamente el 2% de la población tiene el hábito de la lectura, Rubén Darío decía; “El libro es fuerza, es valor, es alimento, es antorcha del pensamiento y manantial del amor.

II Dilema

Qué leer y cómo leer

Decir a las gentes lo que deben leer es generalmente inútil o perjudicial, porque la apreciación de la literatura es cuestión de temperamento y no de enseñanza, la población de un país determina el futuro de éste, la iniciativa propia determina el futuro de cada persona, la cultura y el hábito de la lectura no condiciona el éxito profesional, pero propicia un terreno fértil para tener éxito en la vida, brinda al individuo de mayores oportunidades.

Leer puede describir actividades distintas a la comprensión de lo escrito, entender una representación gráfica, simplemente leer la hora o leer un plano, existen otras formas de leer, como interpretar el lenguaje del cuerpo y la mímica o leer en los ojos de alguien, así como leer la magia y el misticismo, cada quién sabe su forma y estilo de lectura.

“No existe ningún manual del aprendiz del Parnaso” dice Oscar Wilde, desde el cementerio Frances de Père-Lachaise entre Balzac y Nietzsche, y “Nada de lo que se puede aprender por medio de la enseñanza merece la pena ser aprendido”, lo digo yo desde mi cama, pero decir a las gentes lo que no deben leer es cosa muy distinta y me atrevo a recomendar este tema en cualquier charla académica o extra-académica fuera de charlas intelectuales, sino, al contrario, lo invito lector a analizar que y quién puede leer, y qué debe sentir esa gente.

Realmente es una de las necesidades que se dejan de sentir, sobre todo, en este siglo en el que vivimos; un siglo en el que se lee tanto que ya no se tiene tiempo para admirar, y en el que se escribe tanto que no se tiene tiempo para pensar.

III Dilema

El hábito o la obligación y los números.

México es un país donde se lee por hábito o por obligación, es muy difícil determinar cual prepondere más una sobre la otra, la capacidad, concentración e interés del lector varia mucho, dependiendo la zona geográfica donde se analice, una Ley de Fomento a la Lectura y el Libro aprobada por los legisladores pero vetada por el Ejecutivo y una Encuesta Nacional de Lectura, dice que los mexicanos leemos 2.9 libros al año, pero toma en cuenta los libros escolares, no es confiable, estamos excluyendo a la piratería también, cifra que es inútil mencionar por que también están maquilladas.

Se tiene una idea de lo que ocurre con el hábito del lector en el país con los resultados de la Encuesta Nacional de Lectura, pero el problema es que no se tiene con qué comparar, la Encuesta Nacional sobre Prácticas de Lectura, se realizó entre enero y febrero de este año, con una inversión de 20 millones de pesos y se aplicó en casi 19 mil escuelas a unos 110 mil estudiantes y padres de familia, de acuerdo con un documento de la SEP en el que desglosa la participación escolar de preescolar, escuelas generales e indígenas, secundarias generales, técnicas, telesecundarias y telesecundarias multigrado, de tal manera que todas estas escuelas reciben libros de “texto obligatorios”.

Los datos de la encuesta Nacional de Lectura “no son reales, están falseando los datos, se está involucrando al libro de texto que no forma lectores, sino estudiantes. Esa lectura obligatoria no está formando lectores. La única forma de fomentar el hábito lector es liberando de ataduras y amarres a los libros. Desde que incorporaron los libros de Juan Rulfo a la lectura obligatoria en secundaria se han dejado de leer, porque los libros obligados son rechazados por el estudiante”.

Francisco Torres, presidente del Consejo directivo de la Asociación Mexicana para el Fomento del Libro Infantil y Juvenil (IBBY-México), señaló que “efectivamente se incluyen los libros de texto pero también otras cosas que no se tomaban en cuenta como las revistas y los periódicos, que son otras formas de lectura que también son muy importantes. Ya avanzamos de aquel concepto básico que usaba el INEGI de, ‘bueno, si sabe leer y escribir un recado ya superó esa etapa’, ahora vamos mucho más allá de eso, coincidimos en que es un primer acercamiento, un primer ejercicio que es criticable en algunos aspectos pero hay que reconocer otros instrumentos que nos van a permitir avanzar”, argumentos inverosímiles.

Resulta patético, que no podemos echar las campanas al vuelo por esos 2.9 libros al año por persona, mientras la Secretaria de Educación Publica diga que “Lo que hay que festejar es que por fin tenemos un dato porque cuando ya sabemos de qué tamaño es el problema sabemos de qué monto tienen que ser los recursos humanos y económicos para enfrentarlo”, mentira, como en el párrafo anterior se explicó, son cifras maquilladas que no ayudan en nada determinar cual sea el verdadero problema, sólo determina el Índice y nos abre nuevos dilemas.

IV Dilema

Índices de Lectura o Índices de venta

Los nuevos medios de comunicación surgieron en un momento de un cambio acelerado y de comunicaciones más veloces y fueron la respuesta a la mayor demanda de información y entretenimiento, así, las nuevas tácticas de almacenamiento y recuperación de información han necesitado de los medios de impresión en este campo para reagrupar y encontrar nuevas colocaciones, a menudo de carácter más especializado.

Una de las principales críticas a la Encuesta Nacional de Lectura, cuyos resultados se dieron a conocer el pasado 27 de octubre del año pasado, en la Biblioteca Vasconcelos, es que se tomó en cuenta la lectura de libros de texto lo que da una cifra general de lectura entre los libros que se leen por obligación en las escuelas y los que se leen por placer.

La lectura debe de ser visto desde la perspectiva de elemento de ocio y fuente placer, Si en México se leen 2.9 libros por año, en Canadá la cifra asciende a 17 y en Argentina a 7, pero la estrategia de venta y distribución es diferente, México es un país excesivamente comercial. Los índices son solamente una herramienta estadística para determinar el grado de venta de los libros, y no importa en lo mas mínimo el índice de lectura que tiene el país.

Es de suma importancia destacar el hecho de que en los estudiantes universitarios existe a motivación de desarrollar actividades de lectura con material diferente al de referencia teórica y técnica, especialmente literatura contemporánea y poesía.

Se recomienda fomentar más los hábitos de lectura en los estudiantes universitarios, en función de cultivar el desarrollo de seres humanos integrales y objetivos en vista de un futuro altamente multidisciplinario y globalizado.

La lectura es esencial para la configuración de una sociedad libre y próspera. La lectura placentera es una actividad irremplazable para el desarrollo de ciudadanos “activos y productivos” y de grupos humanos saludables. Aunque los medios electrónicos puedan también ofrecer beneficios, en ningún caso pueden sustituir el desarrollo intelectual y personal que supone la lectura frecuente.

Para nadie es un secreto el rezago educativo que tiene México, los intereses económicos de las grandes editoriales que sólo buscan incrementar sus ganancias, la lectura desarrolla, como ninguna otra actividad, la imaginación y la creatividad, además de ser una incomparable fuente de cultura que aumenta la capacidad de memoria y de concentración.


What's Your Reaction?
Geek Geek
0
Geek
xD xD
0
xD
Rifado Rifado
0
Rifado
Quiero Quiero
0
Quiero
Ahh? Ahh?
0
Ahh?
Tierno Tierno
0
Tierno
Enojo Enojo
0
Enojo
Asco Asco
0
Asco
Triste Triste
0
Triste

“Leer o no leer, he ahí el dilema”

Don't have an account?
Registrar

Reiniciar contraseña

Back to
Entrar

Registrar

Captcha!
Back to
Entrar

Choose post type

News Image List Poll Quiz Video Audio
Choose A Format
Personality quiz
Trivia quiz
Poll
Story
List
Video
Audio
Image