Cuento: -Soledad-


Cuento -Soledad-
Cuento -Soledad-

En el trabajo a partir de las 3 estas pensando en la cama, en la magnífica sensación de las sabanas en el cuerpo, la almohada en la cabeza, quizá un café o un cigarro mientras lees un poco algún libro o alguna revista, si duermes acompañado es aun mejor …si, por muchas razones.

 Cerrar los ojos, acomodar el cuerpo y la almohada, de lo que te enteras después es que ya es de mañana y debes ir a laborar o a estudiar, eso sino comienzan las voces, “cliqueas” el botón rojo del televisor para distraer un poco la mente y quizá con suerte no logres terminar de mirar el programa de media noche, pero las voces siguen ahí, las escuchas, las voces en la cabeza, las voces en la pared, entre las hoja del libro, bajo los zapatos, entre las cuantiosas colillas, en las postales que cuelgan de la pared, en el “mete y saca” si duermes acompañado o el cajón de los calcetines, pero son insistentes “es por esto que los comes” te repites constantemente, la meretriz chillando que le pagues, una perra mirándote al pie de la cama y mientras te señala, tu sudas.

 -¿crees que trayendo a una perra de 5 años y bañando los cráneos con su sangre les darás el culto necesario y dejaran de fastidiar todas las noches antes de dormir? …sabes que no.

 Conoces esa voz, lo sabes, lo sabes, lo sabes. Es buen momento de ir por un café, abres la nevera buscando algo diferente y solo encuentras un cráneo putrefacto mirándote con un ojo porque el otro lo desechaste por la tarde antes de checar las cotizaciones del ingeniero, ¡Ho, bendita digestión!,  Pero  el pensamiento es interrumpido por una voz molesta

 -¿Qué estás buscando, te ayudo señor calzoncillos negros? 

 La ignoras y respiras hondo, si, sabes que amas ese aroma, es la sangre fresca que escurre entre las cervezas, sabes que debes limpiar esa nevera, no es saludable tener un cráneo parlante junto a la fruta picada ¿Un cigarrillo? De acuerdo, mientras esperas que esté listo el café,  esas voces ¿de dónde vendrán?

 Te recargas en la pared mientras cierras los ojos, das un largo suspiro y la miras ¿Qué está haciendo “O” sentada en mi sala?

 -¡Yo te tragué y tus huesos los trituré y lancé a la basura después de joder tu gordo trasero!

 -¿Por qué no acabas ya con esas voces, ya no puedes mas, tienes miedo?

 -¡Cállate, bastarda!

 -Tú querías que estuviera a tu lado toda la vida, aquí estoy

 -¡Vete de aquí perra!

 -No Caín, no me puedo ir, tú querías esto, anda termina con esas voces, ahí está el cuchillo.

 -Era necesario, tan hermoso tu cuerpo, tus labios, tus piernas, un magnifico color entre el acto onírico y la penosa realidad, mientras tu cuerpo gozaba de las delicias de la muerte yo colocaba el cadáver de tu acompañante en el maletero, magnifica tarde, gracias por mostrarme el interior de tu cuerpo, que lastima que tu no lo vieras.

-Lo vi Caín, lo vi.

 -Hay princesa, Increíbles fragmentos de recuerdo grabados en el inconsciente mortal, ofensivo, sórdido, solo eso podía pensar al recordarte estirando tus manos para que yo te abrazara, tu cuello estaba lleno de sangre y tu exquisito vestido blanco con un orgasmeante escote… “Entonces la princesa de los sueños de mi infancia abrió los brazos y yo no dude en hundir la daga en su garganta”

-¡Deja esa mierda de poesía!  Quieres hacerme creer que fue por mi bien

-No es así, tú sabes que en ese cuerpo ya no vivías feliz, tu familia es una mentira que todos desean callar, tus hermanas odian la manera en que tu madre intenta guiarles y tu padre, a tu padre no le interesa nada referente a ustedes ¡Yo te di la libertad!

-Yo no quería esa libertad, yo solo quería estar a tu lado.

-Te lo dije ¿lo recuerdas Bella?
¿Quién sabe? si serás tú mi próxima cena, bien sabes cuánto es que deseo masticar tu cuerpo, dialogar con tu cabeza sobre las recetas de cocina de tu tía, mientras saboreo tus rodillas chuecas, eso como un aperitivo, el plato fuerte siempre serán tus grandes pechos, tiene mucho que no veo la cicatriz de tu pelvis.

Y ella dibujo una magnifica y tímida sonrisa sobre sus deliciosos labios rojos y asentó con la cabeza.

-Amor, tu cuello había ya derramado mucha sangre, tus ojos me miraban sorprendida, sabía lo que pensabas; hablamos mucho de eso, sobre el dolor, la muerte y las lágrimas mientras desaparecía eso tan intangible como lo es la vida.

-Te lo dije amor ¿Lo recuerdas?

-¡Ya  te dije que sí!

-Princesa, viajamos en espiral muchas veces buscando en nuestro interior a cada uno de nosotros pero eso es en este momento en que realmente sabes quién eres, y se quién soy, pero no me puedo meter en tu cabeza y ahorrarte las palabras antes de partir Bella, yo si se quién soy:  soy el hombre que has buscado toda tu vida.

-Eso todas lo dicen, te dije susurrando, lo recuerdo Caín

 -Sonreí y tome del suelo la daga y la encaje justo en tu cabeza y alcanzó a salir la punta por debajo de tu boca, en la garganta, sonreí nuevamente y te grite “¡eso dolió perra!”

 -Caín, eres una perra asustada, me pareces gracioso.

 ¡Maldita sea! concéntrate y cierra los ojos Caín, cuando los abras sabrás que ya no estará ahí, sabes que está dentro de tu mente, lo sabes, lo sabes, lo sabes…

 -¿Estás bien? Abre los ojos, ¿Qué te sucede?

 Abres los ojos, estas sudando, respiras agitado y hay una mujer a tu lado de la que por cierto no sabes su nombre.

 -Maldita sea, fue un sueño.

 -Si osito relájate, fue una pesadilla, ven te abrazare.


What's Your Reaction?
Geek Geek
0
Geek
xD xD
0
xD
Rifado Rifado
0
Rifado
Quiero Quiero
0
Quiero
Ahh? Ahh?
0
Ahh?
Tierno Tierno
0
Tierno
Enojo Enojo
0
Enojo
Asco Asco
0
Asco
Triste Triste
0
Triste

Cuento: -Soledad-

Don't have an account?
Registrar

Reiniciar contraseña

Back to
Entrar

Registrar

Captcha!
Back to
Entrar

Choose post type

News Image List Poll Quiz Video Audio
Choose A Format
Personality quiz
Trivia quiz
Poll
Story
List
Video
Audio
Image